Día Mundial del Medio Ambiente: las señales son claras, la respuesta está de nuestro lado

Entrevista con Malake Muñoz

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, en Ekoetxea hemos hablado con Malake Muñoz, técnica de Ihobe, Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco, para acercarnos a una de las grandes cuestiones ambientales de nuestro tiempo: el cambio climático.

Bajo el lema “Las señales son claras. La respuesta está de nuestro lado. #PorElClimaYa”, la Red Ekoetxea quiere recordar que el medio ambiente no es solo nuestro entorno; es el hogar que compartimos, la fuente de vida que nos sostiene, y mantenerlo, una responsabilidad de todas las personas.

A menudo se habla del cambio climático como si fuera algo lejano, abstracto o difícil de comprender. Sin embargo, sus efectos ya se están midiendo y observando en todo el planeta: aumento de las temperaturas, subida del nivel del mar, cambios en los patrones de lluvia, episodios de sequía, lluvias intensas y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes.

El cambio climático es real y está acelerado por la actividad humana

Según explica Malake, aunque el clima de la Tierra siempre ha experimentado variaciones naturales, lo que estamos viviendo desde la segunda mitad del siglo XX es diferente. Se trata de una aceleración y una intensificación del cambio climático directamente relacionada con la actividad humana.

Para explicar cómo influye nuestra actividad en el cambio climático, Malake recurre a una imagen sencilla y muy visual: los gases de efecto invernadero funcionan como una manta alrededor de la Tierra. Cada vez que emitimos gases derivados de actividades como el transporte, la calefacción, el consumo energético o la producción y distribución de bienes, esa “manta” se hace más gruesa. Y cuanto más gruesa es, más calor queda retenido en la atmósfera. Esta acumulación de gases es la que está provocando el aumento de la temperatura global y desencadenando consecuencias que ya se hacen visibles también en nuestro entorno más cercano.

El cambio climático no es solo una cuestión de datos globales. También se manifiesta en nuestra vida diaria y en el territorio que habitamos. Veranos más largos y cálidos, olas de calor más frecuentes, cambios en las lluvias o episodios extremos son algunos de los efectos que ya empezamos a reconocer. Malake subraya que no se trata de fenómenos aislados ni de percepciones individuales. Son cambios que se están midiendo científicamente y que responden a una tendencia global.

Ante esta realidad, la respuesta debe producirse en distintos niveles. Por un lado, desde las instituciones, las ciudades y los modelos colectivos de organización. Por otro, desde las decisiones cotidianas que tomamos como personas consumidoras y ciudadanas.

“Somos parte del problema, pero también de la solución."

Uno de los mensajes principales de la entrevista es que nuestras acciones tienen consecuencias. Encender la calefacción, movernos en coche, comprar un producto que ha recorrido miles de kilómetros o sustituir un objeto que todavía puede utilizarse son decisiones que también forman parte del impacto ambiental.
Pero esa misma idea abre una puerta a la acción. Si nuestras decisiones forman parte del problema, también pueden formar parte de la solución.
Malake insiste en que actuar frente al cambio climático no significa necesariamente vivir peor ni renunciar a nuestra calidad de vida. Puede significar vivir de otra manera: consumir con más conciencia, aprovechar mejor lo que ya tenemos, elegir productos cercanos o preguntarnos si realmente necesitamos comprar algo nuevo.
Un ejemplo sencillo es alargar la vida útil de un teléfono móvil, de un electrodoméstico o de cualquier objeto cotidiano. Muchas veces no se trata de una pérdida de bienestar, sino de una decisión más responsable.

Malake también pone el foco en el consumo local y en la importancia de mirar más allá del producto final. Detrás de cada compra hay una historia: dónde se ha producido, cómo se ha elaborado, cómo ha llegado hasta nuestras manos y qué impacto ha generado en ese recorrido. Elegir productos de proximidad puede ayudar a reducir las emisiones asociadas al transporte y, al mismo tiempo, favorecer modelos de consumo más vinculados al entorno.

Además, cuanto más exigimos información clara sobre el origen, la elaboración y el impacto de aquello que compramos, más contribuimos a impulsar cambios en el sistema.

Experiencias para pasar a la acción en la Red Ekoetxea

El Día Mundial del Medio Ambiente es una invitación a mirar de frente las señales que ya tenemos delante y a pasar a la acción. Porque la respuesta no está en un único gesto ni en una única persona, sino en la suma de compromisos individuales y colectivos.

Para celebrar esta efeméride, la Red Ekoetxea ha preparado una programación especial para los días 6 y 7 de junio de 2026, con experiencias dirigidas al público general: exposiciones, itinerarios, talleres, teatro familiar, música, limpiezas ambientales y otras actividades pensadas para inspirar conciencia, conexión y acción por un futuro más sostenible.

Desde Ekoetxea, te invitamos participar en las experiencias organizadas por la red para seguir aprendiendo sobre sostenibilidad, cambio climático y cuidado del entorno.

Porque las señales son claras. Y la respuesta está de nuestro lado.